sábado, 17 de agosto de 2013

¿Y cuál es tu mayor miedo?

A veces pensamos que nuestro mayor miedo, desde el punto de vista de un adolescente, puede ser el hecho de no encajar, de no tener un sitio propio, de no tener un grupo de amigos, de no gustar a la gente... En definitiva de no encajar; esto, a lo mejor, son cosas sin sentido o absurdas desde el punto de vista de un adulto, una tontería o una cosa de niños, como dirían ellos, y a lo mejor tienen razón pero yo creo que todos tenemos miedo, el miedo siempre está ahí, siempre.
Pero alguna vez nos hemos puesto a pensar que nuestro mayor miedo no es que no encajemos sino que tengamos una fuerza desmesurada, una fuerza que no sabríamos cómo utilizarla; que sea nuestra luz y no nuestra oscuridad, como todos creemos desde niños, lo que nos asusta o nos atemoriza. Empequeñecer  no nos ayuda ni a nosotros ni al mundo porque de qué sirve una persona pequeña, no me malentendáis, en algún problema, creemos que cuanto más pequeños seamos menos molestamos somos y menos problemas damos pero no es nada inteligente hacer eso, ¿ para qué? para que los demás no se sientan inseguros, es un poco egoísta, ¿no? y a lo mejor algo tonto. Sabéis, todos deberíamos brillar como lo hacen los niños, tener espíritu de niños porque no es cosa solo de los niños; sin darnos cuenta y sin ser conscientes de ello, los niños dejan brillar a los demás como lo hacen ellos, y así nos liberamos de nuestro propio miedo, es como si haciendo eso nosotros primero ayudamos a los demás a liberarse también.  



(Entrenador Carter)

No hay comentarios:

Publicar un comentario